En esta ocasión, comentaremos un video titulado “Cruzar el Océano” del maestro espiritual de la India, Sri Sri Ravi Shankar (abreviado, Guruji o Gurudev). Este video hace parte de una serie de comentarios grabados que Gurudev hace sobre el texto hinduista llamado Bhakti sutras de Narada. Narada es el sabio que comparte los sutras o aforismos[1] en torno al amor incondicional e infinito, a eso que permea y mantiene todo en la existencia.

Gurudev inicia el video mencionando que para la mente no es posible contener la felicidad o la desdicha de ninguna forma, pues siempre quiere compartirla con el mundo, siempre busca una forma de expresarse. Si somos observadores, sucede que las cosas que más nos afectan negativamente o que nos producen desdicha son las que más compartimos con los demás. De hecho, uno de los patrones de la mente es aferrarse a lo negativo. ¿Te has dado cuenta que, si en un día pasaron muchas cosas buenas y solo una mala, la mala es la que más compartes? Observa este patrón, y busca compartir más cosas que eleven la energía y construyan sobre lo positivo. Además, no solo compartimos las cosas negativas, sino que también las compartimos con personas que poco o nada pueden hacer para arreglar una situación. Muchas veces son situaciones que ya quedaron en el pasado y nosotros, debido a ese patrón de la mente, las revivimos durante todo el día.

Uno de los mecanismos que recomienda Gurudev para soltar el apego por las cosas negativas es tener una buena compañía. La buena compañía te ayuda a liberarte del problema pues te apoyan incondicionalmente, y en esa construcción mutua, crece el amor en el corazón y no hay nada que el amor no pueda transformar. Es importante aclarar que no significa que haya personas buenas o malas en el mundo, todos somos buenos, todos somos amor. La gente no es mala, solo tienen tendencias y hábitos de los cuales desconocen la totalidad de sus consecuencias. Personas que te lleven a la distracción y la competencia de quien tiene o puede más, no son una compañía que te eleve. Si hay apego hacia las personas que no nos elevan, nuestro estado de la mente se empieza a asemejar a los de nuestra compañía y esto implica agregar más equipaje o peso en la vida. Si tenemos más equipaje del que podemos manejar, se genera una mala interpretación de las situaciones y se pierden las capacidades del intelecto.

Gurudev dice que la compañía que no te eleva te hace olvidar el propósito de la vida, ya que siempre vas a estar yendo de distracción a distracción, apenas sobreviviendo. Distracción es pensar que el dinero es todo en la vida, y aunque es muy importante, no es lógico gastarte la vida acumulando riqueza para luego enfermar y gastarla toda para recuperar la salud. En Sánscrito, la buena compañía se dice “Sangha”, todos caminando juntos en el sendero espiritual. En Sangha los problemas se liberan porque la sabiduría siempre te permitirá ver más allá de aquello que te aqueja y entrar nuevamente en armonía, te permite ver la belleza de la vida. Las personas están más acostumbradas a compartir lo negativo pues encuentran cierto nivel de comprensión y empatía, pero no somos capaces de enfrentar eso que nos duele, así que termina siendo más fácil permanecer en la zona de confort que refutar la negatividad. En El Kybalion, uno de los Siete Principios del Hermetismo es la Polaridad, entendida como una ilusión de la mente que lleva a la comparación entre diferentes momentos que pueden ser consideradas como extremos, aunque no sea posible identificar el extremo mismo. Los extremos son una ilusión de la mente que se hace cierta en tanto se considere como una verdad para uno mismo.

Buda decía que todo es vacío y que hay que ver más allá de los sentidos (que están vacíos) por ser una ilusión. El entendimiento y la sabiduría para interiorizar este profundo conocimiento solo puede lograrse en compañía de iluminados de forma que llegue más luz a nuestras vidas –la luz es el conocimiento. La cercanía con la sabiduría nos permite observar que todo tiene una identidad relativa, relativa a quien experimenta. Tu peso en la tierra es diferente al que puedes tener en la luna o en el espacio. Todo aquello que podamos medir es una ilusión, no es real, pues todo es vacío –los átomos son 99.9% vacío. Nada es absoluto, todo es la percepción y su naturaleza es que puede cambiar en cualquier momento. Todo aquello que nos rodea está cambiando, pero lo único que no cambia es el amor divino que mantiene todo en la existencia – el amor es el océano de la existencia.

Gurudev hace una comparación entre el ser humano y los loros, que es muy acertada. Dice que, así como los loros aprenden palabras por imitar a quienes lo acompañan, los seres humanos también nos empezamos a parecer a nuestras compañías. En otras palabras, el lenguaje, nuestra forma de interactuar en el mundo, se construye a partir de las relaciones que mantenemos. El lenguaje es el medio por el cual se expresa el ego, que muchas veces se encierra en pequeñas y acotadas ideas que provienen de una sola fuente de información. Cuando cerramos nuestra mente somos más conscientes de las aparentes diferencias en el mundo y todo esto nos esclaviza, pues vivimos de la comparación y la competencia con los demás. El ego que no nos aporta, las compañías tóxicas, las preocupaciones de dinero, el trabajo que no nos gusta, se disipan actuando desde el amor y observando la magia de las cosas simples de la vida. El simple acto de agradecer es despertar el amor por el milagro de la existencia misma, el resto es una ilusión.
Estas demasiado preocupado por lo que ya sucedió y por lo que sucederá. Hay un dicho que dice: Ayer es historia, mañana es un misterio, pero el hoy es un regalo. Por eso se llama Presente.
Oogway, Kung Fu Panda

[1] Frase breve que se propone como regla o verdad de un arte o ciencia.













































