Te encuentras organizando un viaje con tu familia para dar la vuelta por todo Suramérica, visitando en cada país los lugares turísticos más interesantes. En la familia, saben de antemano que es importante tener especial cuidado al momento de hacer la maleta de viaje, ya que mucho equipaje podría ser un obstáculo para permitirles desplazarse con facilidad de país en país.

Cozumel, México
Debido a que recorrerán varias ciudades y pueblos en su camino, tienen que llevar una maleta que no contenga muchos artículos, considerando también que querrán comprar recuerdos o suvenires. También se debe tener en cuenta que es mejor llevar poca ropa y lavar con frecuencia, en vez de llevar muchas prendas, pues será un viaje largo. En general, entre más liviano sea su equipaje, más agradable será el recorrido pues se viaja sencillo y sin mucho que extraviar.
La familia ya ha terminado de arreglar sus maletas y para sorpresa de todos, has decidido simplemente llevar absolutamente todo lo que había en la habitación. Claramente, tu familia se encuentra disgustada pues el exceso de equipaje tendrá costos adicionales para los vuelos de avión que deban tomar, sumado al desgaste físico de tener que estar transportando las maletas para todas partes. Nadie en la familia se ha prestado colaborador y sensible ante la situación, por lo que todo tu equipaje estará a cargo 100% de ti. ¿Cómo piensas movilizarte y conocer al tiempo si tienes absolutamente ocupada cada extremidad de tu cuerpo con una maleta?
Muchas veces en la vida nos sucede lo mismo. Cada vez que tomamos una decisión, llevamos en nuestra mente innumerables condiciones y sistemas de creencias sobre cómo debe comportarse cada proceso y sobre cuál o cuáles deberían ser los resultados o productos para cada evento. Si las cosas no salen como esperamos, cotidianamente ha sido aceptado el hecho de culpar a los demás y nos quejamos sin parar sobre las tantas razones externas que hicieron que no se llegara al objetivo idealizado.

Entre Lagos, Provincia Osorno, Chile
Los paradigmas o creencias que tenemos son como las maletas para el viaje, hay sistemas de creencias que pesan más pero que aun así decidimos cargar a todas partes, como los prejuicios que hacemos sobre los demás, o las creencias sobre lo que está bien o lo que está mal, caemos en la arrogancia que, a su vez, es ignorancia.
Cada forma de pensar nos limita en movimiento, ya que de acuerdo con lo que nuestra mente acepta, así serán el tipo de experiencias que tendremos, es decir el tipo de acciones que hagamos y cómo respondemos a nuestro entorno. En otras palabras, si mentalmente construimos muchas barreras o excusas y nos preocupamos por crear una estructura de pensamiento donde no hay espacio para la duda o otra opinión, la posibilidad de que realmente consideremos una opción diferente a lo conocido será muy baja y por ende poco probable que nos abramos a nuevas experiencias. Lo único que existe es la unidad, el Todo, Dios.
Apegarnos a los sucesos del mundo material nos mantiene en lo que se conoce en la cultura Veda como Maya -ilusión. La realidad es una ilusión pues lo único verdadero y lo único que és, es El Creador o Dios. Entre mayor rigidez demos a los pensamientos y a lo que consideramos como verdad, hay menor capacidad de que ingrese nueva información que no valide nuestras creencias. Abrir la mente y el espíritu es permitir que otras formas de manifestación de Dios se han presentes en nuestra vida.
DIOS YA LO HA CREADO TODO, PUES ESTAMOS Y SOMOS ÉL
Si tu familia decide tomar un autobús desde el aeropuerto hasta el hotel, será más difícil para ti poder organizar y ubicar todas las maletas que llevamos, generando incomodidad y malestar en los demás pasajeros y en ti, por supuesto. En este caso, lo más aconsejable sería tomar un taxi y dejar que el resto de la familia tome el autobús -es una separación.

Desierto de la Tatacoa, Huila, Colombia
Cuando construimos un modelo mental rígido de cómo debe funcionar todo, quitamos espacio a las maravillas que tiene el mundo por enseñarnos, cerramos las puertas a otras oportunidades. Dios ya lo ha creado todo, pues estamos y somos Él, sólo hace falta reconocerlo.
Si tenemos un vaso lleno de agua ¿cómo podemos servir más en él? La idea de este Blog es ayudar a que tanto ustedes como yo, dejemos a un lado todas aquellas creencias que no sirvan para cumplir nuestros propósitos de vida y empecemos a desocupar poco a poco el vaso de agua para poder servir agua fresca en él. Es un despertar de la consciencia en el cual todos estamos inmersos y embarcados, así no queramos aceptarlo o notarlo, es algo que está sucediendo en todo el planeta tierra.
Llevamos tanto tiempo acostumbrados a una única forma de pensar que cualquier idea que no se acople a esta estructura de pensamiento, es inmediatamente rechazada. Esto es ignorancia de la Unidad. En la Unidad todo és y es infinito. Por ello, en el mundo existen tantas diferencias llevadas al extremo, muchas veces terminando en conflictos bélicos, como distintos estilos de gobierno o las religiones. Es momento de mirar más allá de Maya y ver el verdadero sueño.
Pensemos nuevamente en el equipaje para tu viaje. Si ya llevas contio muchos artículos representados en exceso de peso, ¿cómo podrás comprar cosas nuevas para ti y tus seres queridos? ¿cómo podras recibir cosas nuevas? ¿cómo podremos movernos con facilidad entre las distintas ciudades y países? ¿cómo podríamos escalar una montaña si llevamos nuestras manos ocupadas? Para aprender cosas nuevas primero debemos desaprender lo que nos han enseñado desde que nacimos.

Parque ecológico La Periquera, Boyacá, Colombia
En mi opinión, el sistema convencional educativo tiene infinidad de falencias y vacíos. Por ejemplo, desde pequeños deberíamos tener cursos de finanzas personales. Esto debe cambiar. También deberían enseñar el arte de la meditación constante y la autorreflexión; en entrar en comunión con el Todo. Se nos enseña a reaccionar a los estímulos del exterior más no a responder. Debemos ser enseñados a enfocar nuestra energía en nuestra verdadera naturaleza como seres multidimensionales, infinitos, viviendo una experiencia humana. Vivir es una experiencia increíble de tranformación y aprendizaje que debe ser disfrutada. Enfocarnos en buscar tener lo que otros tienen o en desarrollar proyectos de vida que han sido pensados por otros (como nuestros padres o amigos) es negar nuestra verdadera naturaleza, es negar que somos Dios. Enfocarse en el dinero no es suficiente, pues siempre que tengan mucho nunca será suficiente; el dinero es una herramienta que permite adquirir más de lo que ya tenemos y es otra de las infinitas manifestaciones materiales del Universo que nos abre las puertas a otras realidades.
El dinero no es bueno o malo, es el significado que cada uno le da. El Creador en su infinito amor, abudancia y generosidad, nos da eso que creemos que es cierto. La existencia es un regalo de Dios y en esta forma de existir, somos infinitamente poderosos.
Los sistemas de creencias también los hemos aprendido por imitación de los entornos donde nos hemos encontrado alguna vez (muchas veces el aprendizaje por imitación sucede de manera inconsciente, es decir, situaciones particulares que tienen efecto en nuestra mente subconsciente[1]). Para poder llenar nuestras vidas de cosas nuevas en el viaje familiar, debemos dejar atrás todos los artículos de poca utilidad que generan exceso de equipaje y nos restan movilidad. Todo aquello que genere ruido en nuestra mente o que nos perturbe emocionalmente, se irá pues todo hace parte de la ilusión o Maya. Todo es parte de una simulación en Dios, siendo dioses a la vez.
[1] La mente subconsciente controla un 95% o más de los pensamientos y acciones de una persona, generando un efecto directo y evidenciable en los resultados económicos, sociales o personales que todos obtenemos en la vida. Es por lo anterior que es imprescindible aprender a conocerla y manejarla para nuestro beneficio y el de todos los seres vivos que nos rodean.
