El clima tiene sus etapas que conforman un ciclo que se repite, es decir tiene un ritmo. Por ejemplo, las estaciones van de invierno a primavera, de primavera a verano, luego otoño y nuevamente invierno. Este ciclo se repite siempre a un ritmo similar, cada estación con una duración de tres meses aproximadamente. Todo en la naturaleza presenta un ritmo, el crecimiento de las plantas sucede en etapas, la noche sigue al día, la lluvia cae y se evapora.
De igual forma, todo en el crecimiento del ser humano como especie y en cada uno de nosotros como individuos multidimensionales. Todo en la vida llega en el momento indicado y el Universo siempre te pondrá donde debas estar, pues todo es una oportunidad es un aprendizaje. Así como cuando lanzamos una pelota, por más alto que suba, siempre tendrá que caer y recorrer la misma distancia. Hay un momento para crear y otro para consumir.
El ritmo de nuestra vida tenderá hacia una polaridad positiva en la medida en que dediquemos más tiempo a crear que a consumir. En la creación empleamos la imaginación donde todo lo que queremos hacer posible, puede ser una realidad. Entender el ritmo nos permite estar generando valor constantemente, ya sea creando para los demás o creando para uno.
Copyright © Todos los derecho reservados
